
Es momento de empezar a respetar a los finalistas de la UEFA Champions League. Ya en mi blog anterior mencioné que no podíamos adelantarnos y descartar a los no favoritos que, en el papel, eran Chelsea y Bayern.
Tras la eliminación del Barça, seguida de la del Madrid, he escuchado de todo. Que si el equipo inglés no se lo merece, que ganaron a lo italiano, que tuvieron mucha suerte, que el Bayern ganó el volado de los penaltis, que no juegan espectacular. Podría continuar, pero de todo lo que he escuchado sólo coincido en la suerte, esa siempre va a jugar en la vida y en cualquier deporte.

Yo sé que los aficionados al Barça quedaron dolidos porque a su entender y bajo los ojos del fútbol atractivo merecían más. De acuerdo, los blaugrana jamás renunciaron a su estilo, pero esta vez la suerte de los postes jugó en su contra cuando muchas veces había jugado a favor. Esta vez el portero Čech salió en plan gigante, Ramires definió al mejor estilo de su país cuando más se necesitaba, Drogba fue el mejor primer defensor. Demos mérito individual pero también colectivo, ese que supo guardar el cero en casa ante los mejores del mundo, y anotó cuando más lo necesitaba. Demos crédito al técnico italiano Roberto Di Matteo que supo motivar un vestidor que parecía fracturado tras la salida de Villas Boas, que rescato jugadores como el "Niño" Torres, que convenció a sus guerreros con su discurso de que cualquier cosa es posible.
La batalla dejó bajas importantes para los “Blues” y así tratarán de conquistar la gloria europea. Seguramente ya tiene pensando al estratega italiano que hará, ese mismo cerebro que consiguió lo que muchos no habían podido, neutralizar al gigante catalán. Pregunto ¿es o no meritorio?

Por el otro lado, el Bayern forzó un dramático juego de vuelta en el Bernabéu dejando más que un dolor de cabeza a los aficionados merengues, que al igual que los culés sentían que merecían más. Los alemanes fueron fieles a su estilo, mentalmente una muralla. Esa fue la diferencia en la definición desde los once pasos, en donde no coincido con lo de volado; hay penales bien tirados y mal cobrados, pero mas allá de esta instancia el Bayern, al igual que el Chelsea, supo hacer el gol cuando mas lo necesitaba. Luego se defendió bien en una cancha ajena bajo mucha presión que al final manejo a la perfección, pregunto ¿no merece crédito el cuadro alemán? Ahora, el gran cuadro teutón será el primer equipo en disputar una final en su estadio frente a su gente.
Chelsea y Bayern llegan a Múnich por méritos propios. Nadie les regalo nada. Me incluyo, este 19 de Mayo en el Allianz Arena muchos esperábamos el clásico español en una final soñada. Pero estoy seguro que los ingleses y los alemanes nos darán tanta alegría y emoción en una final bávara.
